Dicen que los tiempos cambian pero yo creo que somos nosotros los que cambiamos con el tiempo.
Porque nosotros los de antes...ya no somos los mismos y porque nuestras metas e inquietudes han evolucionado de forma distinta en cuanto a ritmo y tiempo.
Quizá antes nos quisimos mucho, muchísimo, pero llegó el momento en que cada día era una copia del anterior, entre nosotros ya ni siquiera quedaban palabras. La rutina se apoderó de todo y no supimos o no quisimos seguir luchando. Quizá hubiésemos podido "aguantar" un poco más, pero ¿cuánto tiempo podríamos haber mantenido esta mentira?
Tal vez pudimos haber hecho algo más o tal vez no, eso ya nunca lo sabremos.
Tal vez pudimos haber hecho algo más o tal vez no, eso ya nunca lo sabremos.
Pero creo, que mirando hacia el futuro ningún camino soleado me lleva de nuevo hacia ti, y no quiero seguir caminando entre las sombras, en las tinieblas.
Ya no eres el tipo del que me enamoré y a mí me da miedo hasta mirarme al espejo porque probablemente yo tampoco lo sea. No sólo el tiempo o las circunstancias han cambiado. Lo más importante es cómo hemos cambiado tu y yo, individualmente, más incluso que como pareja.
Porque todos cambiamos y el tiempo no nos avisa de cómo, simplemente pasa y ahora es el momento de aceptarme tal y como soy, en este momento, y no mirar ni hacia el pasado ni al futuro.
Ahora, hoy, es el momento de empezar de nuevo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario