lunes, 29 de agosto de 2016

La fruta prohibida




Se enamoró de él sin darse cuenta, sin planearlo. Entró en su vida como un soplo de aire fresco, dándole lo que tanto ansiaba y esperaba. 

Se enamoró de él sin querer hacerlo, de su pelo, sus ojos, su sonrisa y sus manos. Se enamoró de sus besos y sus caricias, de sus palabras y de su historia.

Se enamoró de él aún sabiendo que para ella estaba prohibido.

Ansiaba su presencia y su mirada a cada instante,ya formaba parte de ella aunque no quisiera reconocerlo. Él ya tenía alguien a su lado, alguien que le daba más de lo que él jamás le dejaría darle. Alguien que ocupaba sus noches y su cama, alguien a quién ella envidiaba en silencio.

Se enamoró de él sin poder evitarlo, de cada gesto y cada palabra, de su insolente mirada y su sincera sonrisa, de cada momento junto a él, entre sus brazos, de su manera de hacerle el amor, haciéndole olvidar todo a su alrededor, de sus besos dulces y de los más salvajes, pero sabía que él nunca sería realmente suyo y se  resignó a conformarse con ese amor "a ratos".

Sintió volverse loca al perderse en él, entre su perfume y su cálida piel, dejó su cordura y sus principios, lo dejó todo por él...

Y no se arrepiente de ello, porque se enamoró de él aún sabiendo que para ella estaba prohibido.


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