Me hablan de ti y no te reconozco en sus palabras. Me hablan de tus errores y fracasos, de tus frustraciones, pero eso demuestra lo limitada que tienen su mirada y su enorme ignorancia.
"No hay mejor ciego que el que no quiere ver" pero no hay mayor imbécil que el que sólo ve lo que quiere o le interesa.
Sus palabras huecas llenan mis oídos de molestos e incómodos ruidos. Ya ni siquiera tengo ganas de replicar sus insolentes y absurdos comentarios, no quiero ponerme a su nivel ni formar parte de su rebaño. Nunca me ha gustado dejarme llevar por la multitud mediocre, me gusta ser así, como soy, única, concebir mis propias opiniones, sean o no las correctas.
Es tan patético ser una oveja más en un mundo lleno de envida y resentimiento... Tus éxitos son sus fracasos y tus silencios el mejor arma contra sus necedades.
La gente habla y habla, pero yo no los escucho. Yo no tengo una cabeza hueca ni un corazón vacío.
Deja que hablen de ti, bien o mal, pero que hablen. Eso demuestra la importancia de tu existencia.

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