Desde el día que por primera vez cogí un bolígrafo y un papel con ganas de mostrar lo que siento y lo que soy, me di cuenta de que las palabras son mucho más que simples letras dispuestas en un orden.
Las palabras son el resultado de nuestros pensamientos y sentimientos, son el vínculo inequívoco entre nuestro alma y nuestra realidad.
Al principio era tan sólo un juego, desde la época en que en las clases llenábamos nuestros cuadernos y carpetas de frases repetidas hasta la saciedad que a día de hoy aún seguimos recordando.
Frases detrás de historias.
Nos identificabamos con la mayoría de ellas, por eso las escribíamos sin pensar demasiado en su contenido o estructura gramatical, al fin y al cabo eran sólo eso...palabras .
Luego se convirtió en algo más, una forma de expresarme, de dejar volar mi imaginación, de evadir mi realidad en esos tiempos tan complicados donde te ves sobrepasado por las circunstancias y los sentimientos fluyen y desbordan tu alma sin control.
¿Cómo expresar todo lo que sientes en ese momento sin estallar a gritos, dejarte las cuerdas vocales y los ojos hinchados de llorar? Escribiendo...
Ahora, sin embargo, se ha vuelto algo necesario, ahora entiendo porqué me ha ayudado tanto todo este tiempo y también entiendo por qué nunca me había atrevido a hacerlo público, era dejar mi alma demasiado expuesta ante los demás. Ahora es una necesidad que me hace sentir, vivir y ante todo ser libre.
Las palabras son el resultado de nuestros pensamientos y sentimientos, son el vínculo inequívoco entre nuestro alma y nuestra realidad.
Al principio era tan sólo un juego, desde la época en que en las clases llenábamos nuestros cuadernos y carpetas de frases repetidas hasta la saciedad que a día de hoy aún seguimos recordando.
Frases detrás de historias.
Nos identificabamos con la mayoría de ellas, por eso las escribíamos sin pensar demasiado en su contenido o estructura gramatical, al fin y al cabo eran sólo eso...palabras .
Luego se convirtió en algo más, una forma de expresarme, de dejar volar mi imaginación, de evadir mi realidad en esos tiempos tan complicados donde te ves sobrepasado por las circunstancias y los sentimientos fluyen y desbordan tu alma sin control.
¿Cómo expresar todo lo que sientes en ese momento sin estallar a gritos, dejarte las cuerdas vocales y los ojos hinchados de llorar? Escribiendo...
Ahora, sin embargo, se ha vuelto algo necesario, ahora entiendo porqué me ha ayudado tanto todo este tiempo y también entiendo por qué nunca me había atrevido a hacerlo público, era dejar mi alma demasiado expuesta ante los demás. Ahora es una necesidad que me hace sentir, vivir y ante todo ser libre.
Porque la libertad que otorgan las palabras no es comparable a ninguna otra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario